
Hace 56 años nació un sueño.
En 1970, el Dr. Francisco Javier Juárez Valdés y su esposa, María del Socorro Saldaña, abrieron las puertas de la Escuela de Enfermería Monterrey con una convicción clara; cuidar de los demás es una de las formas más nobles de vivir.
El origen
La Escuela de Enfermería Monterrey fue formada desde la vocación, la ciencia y un profundo amor por el servicio.
Nuestros fundadores creyeron que la Enfermería no es solo una profesión, sino una misión de vida. Compartían una certeza: la salud de una comunidad descansa en las manos de quienes la cuidan, y esas manos necesitan formación, disciplina y corazón.
Monterrey crecía a paso firme y necesitaba profesionales de la salud. Aquel sueño encontró su lugar: una escuela hecha con propósito, con exigencia y con la idea de que quien siente el llamado a servir merece la oportunidad de prepararse.
Lo que sembraron
Miles de mujeres y hombres han pasado por estas aulas. Hoy cuidan, alivian, acompañan y salvan vidas:
- En los momentos más felices.
- En los más difíciles.
- Y también en los más desgarradores.
Cada generación llevó lo aprendido aquí a hospitales, clínicas y hogares. Cada una dejó huella en alguien que quizá nunca sabrá su nombre, pero que recuerda unas manos firmes y una voz serena en el momento más frágil de su vida.
Eso es lo que sembraron: no solo profesionales, sino personas capaces de sostener a otras.
El legado de los fundadores, en manos de su familia
Hoy la Escuela de Enfermería Monterrey es dirigida por la 3ra generación de la familia fundadora.
- 1ra generaciónLos fundadores
- 2da generaciónContinuidad
- 3ra generaciónDirección actual
Tres generaciones, una misma convicción: formar a quien cuida es formar el futuro de la salud.
Los tiempos cambian, los planes de estudio se actualizan y la escuela evoluciona. Lo que no cambia es la razón por la que esta casa existe.
Una luz que no se apaga
Desde 1970, miles de hombres y mujeres han respondido al llamado de servir.
Si hoy esta historia sigue viva, es porque cada alumno la sostiene. Hay una luz que no se apaga, y hoy vive en ti.
Hoy la historia sigue en tus manos.
Escribe el siguiente capítulo en la Escuela de Enfermería Monterrey.



